Gafas inteligentes para mejorar la vida con demencia
CrossSense es un innovador par de gafas inteligentes que ayudan a las personas con demencia a vivir mejor y más tiempo.
Imagínate en la cocina y no recordar si dejaste la estufa encendida, o encontrarte con un familiar y no poder recordar su nombre. Para quienes viven con Alzheimer u otras formas de demencia, estos momentos se vuelven cotidianos y pueden robar la independencia, la seguridad y la tranquilidad.
Por eso, una novedad que llega desde el Reino Unido está generando mucha esperanza: se llaman CrossSense y son unas gafas inteligentes ligeras, casi normales, diseñadas para ayudar a las personas con demencia leve o moderada a vivir mejor y durante más tiempo de manera independiente.
Estas gafas no son un simple gadget tecnológico. Han sido desarrolladas por una cooperativa londinense llamada Animorph, un grupo de personas que trabajan juntas con la idea de usar la tecnología para mejorar realmente la vida de las personas, sin fines de lucro desmedidos. El proyecto ha llegado a ser uno de los cinco finalistas de un importante premio internacional (el Longitude Prize on Dementia), que ofrece un millón de libras para las invenciones más útiles contra la demencia.
¿Cómo funcionan estas gafas?
Son gafas ligeras que pueden llevar tus lentes ópticas habituales. Dentro tienen una pequeña cámara, un micrófono, altavoces discretos y una inteligencia artificial muy amigable.
Cuando te las pones, miras un objeto y las gafas lo “ven”. Luego, con una voz calmada y amigable (o con textos en la pantalla, si lo prefieres), te dicen qué tienes delante: «Esto es la tetera», «Cuidado, el agua está hirviendo», «La leche está en la nevera, revisa la fecha de caducidad».
No solo se limitan a nombrar las cosas. Te guían paso a paso en las actividades diarias: preparar el té, cepillarte los dientes, salir de casa. Imagina que estás en la cocina y escuchas: «Primero abre el grifo, luego pon la bolsita...». Todo sencillo, sin prisa, como lo haría una persona querida y paciente.
Pero la parte más fascinante es la que se relaciona con la memoria. Las gafas utilizan un truco científico llamado “sinestesia” (es decir, asociar múltiples sentidos juntos). Por ejemplo, si tu madre se llama Rosa, cuando la veas (o en el futuro cuando las gafas reconozcan a las personas) podría aparecer su nombre escrito en su color favorito, acompañado de un sonido agradable o de una forma colorida. La ciencia dice que estas asociaciones multisensoriales refuerzan los recuerdos y pueden incluso ralentizar un poco el deterioro de la enfermedad. No es una cura, pero es una ayuda concreta para mantener el cerebro activo.
En las pruebas realizadas hasta ahora, 3 de cada 4 personas con demencia en diferentes etapas han dicho que se sienten mejor y más seguras después de usar las gafas solo una vez. Hay quienes han comentado: «A veces entro en la habitación y olvido por qué estoy aquí... ahora estas gafas me recuerdan el propósito».
¿Por qué es importante?
La demencia no solo afecta la memoria: también quita autonomía. Muchas personas terminan pronto en residencias porque ya no pueden manejar pequeñas cosas cotidianas. Estas gafas quieren ser un “ancla amable”, como las llaman sus creadores: una ayuda discreta que permite a las personas quedarse en su hogar por más tiempo, sentirse útiles y no depender siempre de hijos o cuidadores.
La cooperativa se preocupa mucho por la privacidad (los datos no se venden a nadie) y quiere mantener el costo accesible: están pensando en una suscripción mensual de alrededor de 50 libras para la aplicación que hace funcionar todo.
Por supuesto, todavía estamos en la fase de prototipo avanzado y pruebas clínicas (el ganador del premio se anunciará a principios de 2026). Pero ya hoy representa una esperanza concreta: la tecnología no es solo para los jóvenes hiperconectados, puede convertirse en un aliado valioso también para quienes tienen más años y más dificultades.