Ray-Ban Meta y el futuro de las gafas inteligentes

Las Ray-Ban Meta marcan un hito en la tecnología de gafas inteligentes, pero surgen preocupaciones éticas.

Ray-Ban Meta y el futuro de las gafas inteligentes

Las gafas inteligentes, fruto de la colaboración entre Meta y Luxottica, representan uno de los experimentos más fascinantes en el ámbito de la tecnología portátil. En pocos años, estos dispositivos han evolucionado de simples gadgets a herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas, con un aumento en los resultados comerciales, pero también con importantes cuestiones éticas que quedan por resolver.

La primera generación: Ray-Ban Stories

Lanzadas en septiembre de 2021, las Ray-Ban Stories eran gafas capaces de tomar fotos y grabar breves vídeos, con una duración máxima de 30 a 60 segundos. La idea era ambiciosa: llevar la tecnología de captura de contenido directamente al rostro del usuario, de manera discreta y con estilo.

Sin embargo, la respuesta del mercado fue tibia. Según documentos internos filtrados al Wall Street Journal, hasta 2023 se vendieron alrededor de 300,000 unidades. Pero el dato más preocupante para las empresas fue la alta tasa de abandono: muchos usuarios, tras la compra inicial, dejaron de utilizarlas de forma regular.

La evolución con Ray-Ban Meta

En octubre de 2023 llegó la segunda generación: las Ray-Ban Meta. Estas gafas han traído mejoras significativas en varios aspectos: una cámara más potente, calidad de audio superior y, sobre todo, la integración con inteligencia artificial.

El salto cualitativo se ha reflejado en las ventas. Aunque Meta no proporciona datos oficiales, las estimaciones de analistas hablan de más de 1 millón de unidades enviadas ya en la primera mitad de 2024, más del triple de lo vendido con la generación anterior en dos años.

Planes ambiciosos para el futuro

El éxito comercial de la segunda generación ha llevado a ambas compañías a replantear sus ambiciones industriales. Según rumores de bolsa filtrados el 13 de enero, Meta y Luxottica estarían considerando duplicar la capacidad de producción de las gafas inteligentes con inteligencia artificial, con el objetivo de alcanzar los 20 millones de unidades al año para finales de 2026.

Cuestiones abiertas sobre la privacidad

A pesar del éxito comercial, persisten dos problemas significativos que plantean preocupaciones éticas y legales.

El problema de la transparencia: las gafas cuentan con una pequeña luz LED que debería indicar cuando se está grabando. Sin embargo, esta luz es fácilmente ocultable, lo que impide que las personas grabadas sepan que su imagen y voz están siendo captadas. Quienes son filmados o fotografiados podrían no darse cuenta en absoluto.

El problema del consentimiento de los usuarios: el sistema de recolección y tratamiento de datos no garantiza a los usuarios un control suficiente e informado. Una vez que la información es adquirida por el dispositivo, los usuarios tienen escasa visibilidad sobre cómo se gestionan, procesan y potencialmente utilizan por parte de Meta.

Estas interrogantes sobre la privacidad permanecen en el centro del debate público mientras la tecnología de las gafas inteligentes continúa evolucionando rápidamente.

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